El otro día, un colega y yo comentábamos (más bien, él me comentaba), que había encontrado una página Web donde desmitificaban leyendas urbanas, como esa historia de la autoestopista que se te aparece, la recoges y te aburre contándote que en una curva alguien se la pegó, y cuando se te tiene que poner cara de susto, la chica va y desaparece... pues todos los que alguna vez habeís oido esto alrededor del fuego de una acampada, que sepáis que es una chufa (¿no es increible?).
La página en cuestión no la he mirado, pues corro el peligro de desilusionarme descubriendo que lo de mezclar Peta-Zetas con la cocacola no te agujerea el estómago, que los sprays de pintura tienen dentro dientes de niño, o que Torrebruno no fue realmente el primer proptotipo de Asimo, el robot de Honda. Pero ya que los amiguitos de esta web se cargan algunos de los mitos de nuestra infancia y adolescencia, les voy a referir una leyenda urbana, no muy conocida, pero que nos enseña una verdad cruel sobre la vida...
Corría el año 2005 de nuestra era, y en plena efervescencia del Frikismo como modo de cultura, Hollywood se dedica a comprar todos los comics más o menos reivindicativos para hacer películas que reivindiquen más dinero a los imbéciles, que como yo, todavía nos gusta el cine. Los hermanos Wachowski, después del Zapatazo que dieron al mundo con el final de su famosa trilogía, necesitaban con urgencia recuperar crédito, y en Marzo de ese mismo año comienzan a rodar en los estudios Babelsberg de Postdam, Alemania, el mismo lugar donde Hitler y sus coleguitas filmaban su propaganda, la adaptación del comic "V for Vendetta", con Hugo Weaving (Agente Smith y Elrond para los menos cinéfilos, lo digo porque en toda la película no se le ve la jeta) y Natalie Portman como cabezas de reparto.
Durante el tiempo de rodaje, Natalie Portman tuvo que venir a Madrid a la presentación de "Fantasmas de Goya", una película del director Milos Forman (Alguien voló sobre el nido del cuco, Amadeus), en una visita que siempre recordará, pues existía el rumor de que se había rapado la cabeza para su presente proyecto (todos los fotógrafos del mundo iban detrás de la instantánea), y por otra cosa que ocurrió el día del estreno. Y es aquí donde empieza nuestra historia...
Nuestro protagonista es "C", "C" de lo que queráis. Y he aqui que un día como otro, nuestro protagonista estaba de parranda por esas calles de Madrid, como muchos de nosotros hacemos los fines de semana. Él seguramente pensaría que iba a ser una noche como otra cualquiera, pero no se imaginaba lo que le iban a deparar los astros.
"C" decidió ir a una discoteca, pues es amigo de ir a sitios donde hay música house y todos esos rollos modernos, cuando al ir a pedirse una copa, se fijó en una chica algo bajita y delgadita que había en la barra. "C", con una seguridad en sí mismo que raya lo temerario, ni corto ni perezoso, fue a ligar con la jovencita, cuando, tal vez debido a llevar unas copas de más, reconoció que la jovencita en cuestión, con el pelo increiblemente corto, era la niña por la que Jean Reno había bebido los vientos en "Leon, el Profesional". A pesar del razonable impacto del momento, nuestro "C" se rehizo, y dominó la situación para conseguir finalmente que Natalie se tomara una copa con él. Sonrieron, hablaron, se divirtieron, y cuando parecía que "C" iba a cometer la heroicidad de su vida, llegó el enemigo...
El enemigo, el desgraciado, no era otro que Javier Bardem, compañero de reparto de la actriz en "Fantasmas de Goya", que en honor a la realidad en la película hace de malo, y en la obra de aquella noche también, puesto que a pesar del donaire y buen hacer de nuestro héroe, finalmente, Natalie, se fue con el talentoso actor que enseñaba el ceneque en "Jamón Jamón", dejando a "C" con las ganas pero con una gran historia que contar.
Lo que nos enseña esta historia, como otras muchas, es que con trabajo, obstinación y ambición se pueden conseguir muchas cosas, la putada es que esté cerca el Bardem y te joda. Pero también tiene que dar mucho orgullo el hecho de que tenga que ser tu rival un actor español de renombre internacional. Sin duda, si hubiera sido otro tío distinto, nuestro héroe habría triunfado.
Desde aqui hago un llamamiento a los de la página esa que estropea leyendas urbanas, y si tienen lo que hay que tener, que comprueben esta. En mi opinión es una leyenda urbana. El que sea increible lo dejo a la elección de los lectores.
"A las palabras de amor les sienta bien un poquito de exageración".
Antonio Machado 1875-1939
